Viaje a Túnez. Día 3: el Lezard Rouge

En capítulos anteriores: Día 2, Kairouan y Sbeitla

El viernes por la mañana bastante temprano desayunábamos en el hotel Gafsa Palace. Durante el breakfast, que era buffet, tengo que reconocer que hicimos acopio de algunas cosillas, “por si las moscas”…

Enseguida nos pusimos en marcha e iniciamos el camino hacia Metlaoui, a unos 40 kilómetros al oeste. Por el camino, íbamos “disfrutando” de las diabluras de nuestro simpático conductor, Hamgi (rebautizado como Javi, jeje).

Nuestro conductor, Hamgi

Estación de Metlaoui

Una vez en la estación de tren de Metlaoui, cogimos sitio en el Lezard Rouge (Lagarto Rojo). Se trata de un tren turístico que se interna en las Gargantas de Seldja (Gorges de Seldja). El Lezard en realidad aprovecha el recorrido que siguen los trenes de mercancías hasta unas minas de fosfato.

El tren cuenta con vagones de varios tipos. Nosotros nos acomodamos, junto con otras dos parejas, en un “compartimento privado” para ocho personas. Hay también un vagón cafetería y más vagones con asientos convencionales. El Lezard Rouge es de madera, y recuerda a los míticos trenes del Lejano Oeste americano.

Gorges de SeldjaVista desde el "Lezard Rouge"

Por fin, el tren empieza a moverse. Vamos saliendo de Metlaoui, y acercándonos a las áridas montañas. Entramos en las Gargantas de Seldja, excavadas en la tierra por un pequeño arroyo. El agua baja negra debido a los residuos de las minas de fosfato.

El agua de las minas de fosfato

A lo largo del recorrido, el Lezard hace un par de paradas en puntos estratégicos. Hay que aprovechar para bajar a capturar la instantánea perfecta…

Lezard Rouge en las Gargantas de Seldja

Algunos puntos del recorrido, que incluye varios túneles, son realmente espectaculares. Merece la pena sin duda esta excursión facultativa. Dentro del tren también hace calor, pero se puede soportar.

Gargantas de Seldja

Llegamos a la siguiente parada, con unas vistas todavía más impresionantes. Las paredes de la garganta ganan en altura y verticalidad.

Gorges de Seldja

Abajo, el Lezard Rouge en el interior de la garganta. Me faltó echar una foto a la locomotora…

Tren Turístico "Lezard Rouge"

Tras varios túneles más, llegamos finalmente a las minas de fosfato, en Seldja. Viendo las montañas de mineral, entendemos el porqué del color del agua que baja por la garganta. Por cierto, las minas de fosfato son cancerígenas.

Apeadero de SeldjaMinas de fosfato

Tras una breve parada, iniciamos el regreso, por el mismo recorrido. El calor va ganando intensidad, y el hambre aprieta…

Lezard Rouge en las Gargantas de Seldja

Entrando de nuevo en la ciudad de Metlaoui, presenciamos un curioso y un tanto triste espectáculo. Niños de diferentes edades corren junto al tren, pidiendo limosna. Algunos van descalzos. Hay que tener presente que estamos ya bastante lejos del norte de Túnez. Aquí la gente es en general mucho más pobre, y vive de una forma más sencilla.

Niños en Metlaoui

Niños en Metlaoui

Y para acabar con un toque de humor… a qué os recuerda esta imagen? (salvando las distancias…)

Me recuerda a cierta película...

Próximo Capítulo: visita al oasis de montaña de Chebika.

 

 

Suscríbete si te ha gustado

Suscríbete a Viaje a lo Desconocido para recibir los nuevos artículos en tu email. Sin spam!

3 comentarios en “Viaje a Túnez. Día 3: el Lezard Rouge

  1. Pingback: Termas Antonino (Cartago)

Deja un comentario